Manejo de nutrientes en años Niño
Evidencia y estrategias para ajustar la nutrición a la condición hídrica
1. EL ESCENARIO: MÁS AGUA, PERO TAMBIÉN MÁS RIESGO
El escenario climático para la campaña 2026/27 se encuentra fuertemente condicionado por El Niño. Actualmente, el fenómeno está establecido y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) estima una probabilidad del 100 % de continuidad durante septiembre-octubre-noviembre de 2026, con una intensidad prevista entre fuerte y muy fuerte.
Las perspectivas climáticas para la primavera y el inicio del verano aumentan la probabilidad de contar con una mayor disponibilidad de agua en buena parte de las regiones productivas argentinas, aunque la señal no es uniforme espacialmente. El Centro de Investigación de Recursos Naturales del INTA destaca que los años Niño pueden generar oportunidades productivas por una mayor disponibilidad hídrica, pero también aumentar el riesgo de excesos, anegamientos y problemas de transitabilidad, particularmente en sectores bajos y cuencas con drenaje limitado.
Además, el efecto de El Niño no es igual para todos los cultivos ni para todas las regiones. Una herramienta recientemente desarrollada por profesionales de INTA-CONICET (Monzón, J.P.; Mercau, J.L.; Aramburu Merlos, F.), AgroENSO (https://agroenso.netlify.app/), que analiza 35 años de información de rendimientos, muestra que la respuesta productiva al fenómeno presenta una marcada variabilidad territorial. A escala nacional, la señal es particularmente relevante para maíz y soja, mientras que trigo, cebada y girasol muestran respuestas menos consistentes.
¿Qué significa esto para la campaña?
Más agua puede significar mayor potencial de rendimiento, pero no necesariamente mayor eficiencia de uso de los nutrientes; ya que cuando se incrementan las precipitaciones, también puede aumentar:
- la lixiviación de N-nitrato;
- la desnitrificación;
- el riesgo de anegamiento;
- el escurrimiento;
- la pérdida de oportunidad para ingresar al lote;
- el riesgo de aplicar fertilizantes antes de un período de excesos.
Por lo tanto, El Niño no debería traducirse automáticamente en "aplicar más fertilizante", sino en mejorar la sincronización entre agua, oferta de nutrientes y demanda del cultivo.
EL DESAFÍO 2026/27
Convertir una mayor oferta de agua en rendimiento y no en pérdidas de nutrientes.
2. FERTILIZACIÓN: EL AGUA CAMBIA LA DECISIÓN
2.1. Lo que queda de la campaña fina
Para trigo y cebada, las decisiones de fertilización nitrogenada que todavía resten realizar deben considerar conjuntamente:
Nitrógeno (N) disponible en suelo + estado nutricional del cultivo + potencial de rendimiento + agua disponible + pronóstico de corto plazo
Por lo tanto, la planificación de las refertilizaciones deben basarse en:
- monitoreo del estado nutricional;
- seguimiento del potencial de rendimiento;
- ajuste de la dosis a la situación real del cultivo;
- fraccionamiento cuando sea agronómica y operativamente posible.
Evitar:
- aplicaciones de cantidades elevadas de N inmediatamente antes de lluvias intensas;
- mantener dosis originalmente planificadas cuando el potencial del cultivo haya cambiado;
- asumir que todo el N aplicado continúa disponible después de períodos prolongados de exceso hídrico.
2.2. Campaña gruesa: maíz, girasol y soja
Nitrógeno
En ambientes con alta disponibilidad hídrica o elevada probabilidad de precipitaciones se recomienda considerar estrategias de fraccionamiento de N. Por ejemplo, para el cultivo de maíz aplicar parte del N en etapas tempranas del cultivo (4-6 hojas desarrolladas) y el resto del N en estados avanzados. Estudios recientes han determinado que los híbridos modernos de maíz absorben hasta un 40% del N acumulado a madurez fisiológica en la etapa post-floración en ambientes sin restricciones hídricas, lo cual amplia la ventana de aplicación del nutriente (Fernández et al., 2020).
Una regla simple para 2026/27:
¿Fósforo, azufre y zinc?
El escenario El Niño no modifica por sí mismo la dosis de fósforo (P), azufre (S) o zinc (Zn). La recomendación debe continuar basada en:
análisis de suelo + historia de fertilización + rendimiento esperado + ambiente
En particular, el S merece seguimiento en ambientes de alta productividad y elevada disponibilidad hídrica debido a su movilidad en el suelo.
Para P y Zn, la respuesta del cultivo debe interpretarse a partir del diagnóstico y del ambiente, evitando generalizar una única dosis para todos los lotes.
3. MANEJO DEL AGUA: NO SE TRATA SOLO DE TENER AGUA
El manejo hídrico durante 2026/27 debería pasar de una lógica de "¿cuándo regar?" a una pregunta más completa:
¿Cuánta agua tiene el suelo, cuánto consume el cultivo y cuánto podemos esperar que ingrese en los próximos días?
Por lo tanto, la toma de decisiones debe basarse en el balance hídrico, el cual permite integrar:
Agua almacenada + precipitaciones efectivas + riego + aporte de napa − evapotranspiración − drenaje − escurrimiento.
La metodología propuesta por FAO sugiere estimar la demanda de agua del cultivo a partir de la evapotranspiración de referencia y el coeficiente de cultivo, y utilizar el balance de agua del suelo para realizar el seguimiento de la disponibilidad hídrica en la zona radical y estimar los requerimientos de riego (Allen et al., 1998).
¿Qué cambia en un año Niño?
En secano
La prioridad es conocer la evolución del agua útil en el perfil.
No alcanza con registrar la lluvia: hay que determinar cuánto de esa precipitación efectivamente quedó almacenada en la zona radical.
Después de eventos importantes de lluvia resulta especialmente útil evaluar:
- ¿Cuánta agua ingresó en el perfil?
- ¿Cuánta agua quedó disponible?
- ¿Aumentó el riesgo de pérdida de nutrientes?
En riego
En un escenario húmedo, el riego debe utilizarse como complemento de las precipitaciones; y establecer la utilización de riego según balance hídrico y no en función del calendario.
Antes de cada riego deberían considerarse:
- agua útil disponible;
- profundidad efectiva de raíces;
- evapotranspiración acumulada;
- precipitación efectiva;
- pronóstico de corto plazo;
- profundidad de napa;
- capacidad de almacenamiento del suelo.
4. ESTRATEGIA DE MANEJO PARA LA CAMPAÑA 2026/27
El escenario climático justifica aumentar la frecuencia del monitoreo, para tomar decisiones basadas en datos, ya que lo que no se mide no se puede manejar.
Antes de decidir es fundamental realizar un buen diagnóstico para cada ambiente para lo cual es necesario:
- Muestreo y diagnóstico de suelo: N-NO₃⁻ · P · S · Zn · MO · pH · agua útil.
- Monitoreo del cultivo: estado, potencial de rendimiento, demanda nutricional.
- Seguimiento del clima: lluvias recientes, pronóstico, medición de variables requeridas para el balance.
- Toma de decisiones:
o Fertilización: ajustar dosis, fuente, momento y forma de aplicación
o Riego: calidad del agua, lámina de agua, frecuencia y momento
MENSAJE FINAL
El Niño 2026/27 puede ser una oportunidad productiva, pero exige más precisión en el manejo:
Más agua → ↑ Potencial productivo
Más agua → ↑ Riesgo de pérdidas de nutrientes
La clave será sincronizar agua + nutrientes + demanda del cultivo. Por lo tanto, para esta campaña debemos:
MEDIR → MONITOREAR → AJUSTAR → DECIDIR
REFERENCIAS
Allen, R. G., Pereira, L. S., Raes, D., & Smith, M. (1998). Crop evapotranspiration: Guidelines for computing crop water requirements. FAO Irrigation and Drainage Paper No. 56. Food and Agriculture Organization of the United Nations, Rome.
Fernández, J.A.; DeBruin, J.; Messina, C.D.; Ciampitti, I.A. 2020. Late-season nitrogen fertilization on maize yield: A meta-analysis. Field Crops Research. 247: 107586. https://doi.org/10.1016/j.fcr.2019.107586
INTA. (2026). AgroENSO: herramienta para evaluar el impacto de El Niño en los cultivos. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, Argentina.
INTA. (2026). Preven una campaña 2026/27 con disponibilidad de agua para los cultivos. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, Argentina. https://intainforma.inta.gob.ar/el-clima-un-aliado-para-anticipar-riesgos-y-potenciar-la-produccion/?utm_source=chatgpt.com
Servicio Meteorológico Nacional (SMN) & Ministerio de Defensa, Argentina. 2026. El Niño / La Niña – Septiembre 2026. “El fenómeno El Niño – Oscilación del Sur (ENOS). Estado actual: condiciones El Niño”. https://ws2.smn.gob.ar/enos
Servicio Meteorológico Nacional (SMN). (2026). Pronóstico Climático Trimestral: septiembre-octubre-noviembre 2026. Ministerio de Defensa, Argentina. https://ws2.smn.gob.ar/boletines/pron%C3%B3stico-clim%C3%A1tico-trimestral-septiembre-octubre-noviembre-026?utm_source=chatgpt.com